En 2026, tras casi 30 años de trabajo conjunto como coalición de defensores de los pequeños agricultores y organizaciones de trabajadores agrícolas, el Proyecto de Justicia Agrícola cerrará sus puertas.
Esta no ha sido una decisión fácil. Necesitamos con urgencia un mejor sistema alimentario. Durante muchos años, seguimos adelante a pesar de las dificultades organizativas, gracias a nuestro compromiso con la misión del AJP: “transformar el sistema alimentario buscando la justicia, la equidad y el empoderamiento de todas las personas, desde la granja hasta el punto de venta minorista”. Sin embargo, tras un largo proceso de evaluación de nuestros programas y de las posibilidades futuras de nuestro trabajo, seguimos sin contar con los recursos necesarios para seguir adelante. Aunque damos este paso de cerrar con gran pesar, también sabemos que muchos de nuestros amigos y colaboradores están realizando una labor fundamental y hermosa para transformar nuestro sistema alimentario y agrícola y lograr un mundo mejor para nuestra gente. Confiamos que esta transición para el AJP creará un espacio para nuevas voces, nuevas visiones, y que emergerán nuevos proyectos para continuar el importante trabajo de luchar por la gente y por la tierra.
Este informe resume un proceso de alcance y evaluación liderado por nuestro coordinador general, Jon Magee. Este proceso ha sido instructivo, ayudando a poner de relieve las incongruencias entre nuestra misión organizacional y las estrategias que empleamos durante estos muchos años; especialmente la certificación. Este proceso también se llevó a cabo en un momento en el que nuestros movimientos estaban trabajando en estrategias sobre cómo resistir los ataques de una administración autoritaria contra la gente trabajadora en todo nuestro país. Esperamos que el informe resultante y sus conclusiones nos ayuden a todos a estar a la altura de este momento, construyendo poder y logrando la justicia que verdaderamente nos merecemos.