
Agentes vestidos con uniformes militares detienen a un inmigrante. Este tipo de “teatro de seguridad” es una de las tácticas del gobierno para presentar a los inmigrantes como “delincuentes” y a la inmigración como una “invasión”. Fuente: DHS.
La criminalización de los inmigrantes#
A la política de inmigración con frecuencia se le da forma más utilizando el miedo y los estereotipos que usando la evidencia empírica. Como resultado de esto, los inmigrantes tienen el estigma de la ‘criminalidad’ adscrita a ellos por una variedad de leyes y mecanismos de ejecución de leyes migratorias que están siempre evolucionando. Puesto de una manera diferente, los inmigrantes están siendo definidos cada vez más como una amenaza. Se han creado nuevas categorías de ‘delitos graves’ que solo se aplican a los inmigrantes, la deportación se ha convertido en un castigo incluso para delitos menores y las políticas destinadas a poner fin a la inmigración ilegal se han vuelto más punitivas… En pocas palabras, las personas inmigrantes están siendo criminalizadas.
Fuente: Walter Ewing, et al. The Criminalization of Immigration in the United States [La criminalización de la inmigración en los Estados Unidos], 2015.

El hacinamiento, el abuso, y otras condiciones inhumanas son habituales en los centros de detención de inmigrantes. Fuente: Oficina del Inspector General del Departamento de Seguridad Nacional.
Detención: la crueldad es rentable#
En el año fiscal 2023, el gobierno de los Estados Unidos detuvo más de 273,000 personas en un sistema en expansión de aproximadamente 200 centros de detención, cárceles, y prisiones alrededor del país, dirigidos por el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE)…
La década de 1990 trajo un cambio de paradigma en la política de inmigración, llevando a que la detención sea uno de los medios primarios de la ejecución de leyes migratorias. En 1996, EE. UU. promulgó legislación que expandió dramáticamente el uso de la detención. La Ley Antiterrorista y de Pena de Muerte Efectiva (AEDPA, por sus siglas en inglés) y la Ley de Reforma de Inmigración Ilegal y Responsabilidad de Inmigrantes (IIRIRA, por sus siglas en inglés) ampliaron el alcance de quiénes podrían estar sujetos a detención obligatoria. Las leyes de 1996 también establecieron que cualquier persona que no fuera ciudadana estadounidense, incluidas las personas con residencia legal permanente, sería vulnerable a la detención y la deportación… Bajo la administración de Obama, la implementación de la cuota de camas de detención y la expansión de los programas de deportación, mandó a miles de inmigrantes a centros de detención…
Fuente: Detention Watch Network [Red de Vigilancia de la Detención], “Immigration Detention 101” [Introducción a la Detención de Inmigración].

El Centro de Detención Bluebonnet, una prisión privada de Texas administrada por la Management and Training Corporation para ICE. Crédito: Tedder, Wikimedia Commons, CC-BY-SA 4.0.
Los incentivos financieros son la base de nuestro actual sistema de detención migratoria. Los gobiernos locales detienen a inmigrantes a cambio de enormes sumas de dinero, intentando cubrir las necesidades de los presupuestos locales, cada vez más reducidos. Las compañías carcelarias privadas privadas dirigen centros completos. Otras compañías privadas proveen una amplia cantidad de servicios dentro de esos centros. En cada giro, hay incentivos claros para detener más personas mientras se reducen los costos por persona; una combinación que ha ayudado a crear un sistema extenso, abusivo e irresponsable de detenciones masivas.
Fuente: Detention Watch Network [Red de Vigilancia de la Detención], “Financial Incentives” [Incentivos financieros].